Relevancia de la Salud Social

La salud social es la habilidad para mantener relaciones saludables con los amigos, familia, vecinos o compañeros de trabajo. También se entiende se entiende como el estadio cognitivo-emocional-actitudinal mediante el cual las personas se respetan a sí misma y a los demás.

Incluye sus actos, maneras de pensar, de sentir, de valorarse y su forma de vida en general.  Además, es sinónimo de estar en paz con el pasado para lograr comprender la situación que se vive en el presente, tomando como base los patrones de comportamiento que están relacionados y que en lugar de ayudar a superar las dificultades, hacen que se retroceda en lugar de avanzar.

Para mantener la salud mental es necesario evitar conflictos por diferencia de pensamientos, creencias y demás, que pueden provocar enemistades y rencores; la salud mental va ligada con la salud general y los problemas pueden acarrear enfermedades innecesarias.

Sea tolerante y respeta los actos, pensamientos, forma de vida, etc., de las personas con las que se relaciona. Cada a uno vive diferentes experiencias y su comportamiento es consecuencia de ellas. El hecho de vivir de diferente forma es una razón para agradecer que sean diferentes, pues estas diversidades son las que enriquecen como personas.

Recuerde que su función en este mundo no es hacer a los demás a su imagen y semejanza. La salud social hace énfasis en que, en lugar de querer cambiar al mundo, se debe aprender de los demás. Cada persona está capacitada para reflexionar sobre sus actos, cuidar su funcionamiento físico y mental, así como sus metas, trabajo y asumir las responsabilidades de sus actos.

Su salud es más importante que cualquier roce o desacuerdo con algún miembro de la sociedad.

Tener una Salud Social es más que algo físico, es algo emocional y psicológico, es una forma de vida que nos permite poder comunicarnos en la mejor forma posible, somos seres sociales y sociables en consecuencia estamos destinados a comunicarnos continuamente ya sea verbal o no verbal,

Es importante recordar que la garantía del derecho a la salud integral o salud social, se sustenta en los siguientes principios:

  • La concepción integral de la salud, vinculada con la satisfacción de necesidades de alimentación, vivienda, trabajo, educación, vestido, cultura y ambiente.
  • El desarrollo de una cultura de la salud así como el aprendizaje social necesario para mejorar la calidad de vida de la comunidad.
  • La participación de la población en los niveles de decisión, acción y control, como medio para promover, potenciar y fortalecer las capacidades de la comunidad con respecto a su vida y su desarrollo.
  • La solidaridad social como filosofía rectora de todo el sistema de salud.
  • La cobertura universal de la población.
  • El gasto público en salud como una inversión social prioritaria.
  • La gratuidad de las acciones de salud, entendida como la exención de cualquier forma de pago directo en el área estatal; rigiendo la compensación económica de los servicios prestados a personas con cobertura social o privada, por sus respectivas entidades o jurisdicciones.
  • El acceso y utilización equitativos de los servicios, que evite y compense desigualdades sociales y zonales dentro de su territorio, adecuando la respuesta sanitaria a las diversas necesidades.
  • La organización y desarrollo del área estatal conforme a la estrategia de atención primaria, con la constitución de redes y niveles de atención, jerarquizando el primer nivel.
  • Las descentralizaciones en la gestión estatal de salud, la articulación y complementación con las jurisdicciones del área metropolitana, la concertación de políticas sanitarias con los gobiernos nacional, provinciales y municipales.
  • El acceso de la población a toda la información vinculada a la salud colectiva y a su salud individual.

¿Cómo se Practica la Salud Social?

Básicamente siendo más humano, mas tratable en definitiva siendo más sociable en términos de las reglas de la sociedad es decir, siendo buen amigo, pareja, trabajador, hijo en fin tener una mejor calidad humana. Les presento nueves “reglas” que más que unas ordenes pueden ser unos elementos de partida para un vida más sociable:

  • Sé optimista. La mayoría de la gente exitosa es optimista. Winston Churchill dijo que el éxito es la habilidad de ir de fallo en fallo sin perder tu entusiasmo.
  • Sé positivo. Anima a la gente. Normalmente a la gente no le gusta escuchar quejarse a otros. No vayas criticando o soltando rumores. ¿Te gusta que la gente te critique?
  • Interésate de verdad por las otras personas. Piensa en tus amigos. Una de las razones por las que sois amigos es porque os mostrais un interés genuino. La gente que siente que no te preocupas por ellos no te ayudará.
  • Sonríe y desarrolla el sentido del humor. Una sonrisa muestra interés y aprecio. “Sonríe y el mundo sonreirá contigo; llora y llorarás sólo”. Aprende a reirte de ti mismo. No te tomes todo demasiado a pecho.
  • Llama a la gente por su nombre. Así muestras interés por la otra persona y le haces sentir importantes.
  • Escucha a la gente. Aprendemos más al escuchar que al hablar. Para escuchar de verdad debemos ver el tema desde el punto de vista de la otra persona. No digas que el otro está equivocado, aunque esté equivocado. Confrontaciones tan directas provocan posiciones defensivas. En cambio, cuando te has equivocado admítelo inmediatamente. Será visto como una fortaleza.
  • Ayuda a otros. Las relaciones honestas en las que la gente se ayuda para cumplir los objetivos son normalmente las mejores.
  • Piensa antes de actuar. Siente tus emociones pero controla tu comportamiento. Cuida tu lenguaje, no ofendas a las personas. No siempre es lo que dices, si no como lo dices; lo que tiene un impacto negativo en las relaciones humanas.
  • Crea relaciones Win-Win. El objetivo de las relaciones humanas es crear este tipo de situaciones en las que ambos ganan. La mejor manera de conseguir lo que quieres es ayudar a otros a conseguir su objetivo y viceversa.

Intenta empezar a ayudar a la gente. Si eres servicial y generoso no tanto con tus actitudes sino también con tus palabras y hechos, la gente te empezará a valorar y a buscarte. No me refiero que tengas que dar cosas materiales a cambio, sino que te preocupes un poco más por los demás e intentes ayudarlos en cosas que no te cuesten nada pero que representen para tí la satisfacción de contribuir con los demás.

Por ultimo última , la gente rehuye de la gente que siempre ando lamentadose por todo , así que evitar quejarte de las cosas, y por el contrario aporta buenos comentarios y cosas positivas a los demás y verás que esto se convertirá EN UN CIRCULO VIRTUOSO en donde recibirás los MISMO QUE TU DAS A LOS DEMAS.

Factores que Intervienen en las Relaciones Humanas

Algunos creen  equivocadamente, que un buen ambiente de relaciones humanas, tanto a lo que se refiere a relaciones interpersonales como relaciones laborales, es aquel en que no existen discrepancias entre las personas y que todo marcha perfectamente. Esta apariencia de un ambiente ideal puede ser un “clima artificial” de hipocresía y falsedad.

En realidad las auténticas relaciones humanas son aquellas en que a pesar de las divergencias lógicas o emocionales entre las personas, hay un esfuerzo por parte de todos de lograr una atmósfera de comprensión y sincero interés en el bien común.

Por decirlo de una forma muy simple las relaciones humanas es la forma como tratas a los demás y cómo los demás te tratan a ti.

Para poder mejorar la manera de establecer tus amistades, tus relaciones sociales de cualquier tipo, contactos con amigos, conocer personas o simplemente relacionarse con cualquiera y conocer gente, es necesario que tengas presente estos factores que intervienen en las relaciones humanas:

  • La Comunicación: es la manera como transmitimos y recibimos datos, ideas, opiniones y actitudes para lograr comprensión y acción en nuestra relaciones.
  • Cooperación: es la llave de tu bienestar general. Trabajando o actuando todos por un mismo fin, se obtienen los mejores resultados posibles y grandes beneficios.
  • Comprensión: aceptar a los demás como personas, con sus limitaciones, necesidades individuales, derechos, características especiales y debilidades. La comprensión y la buena voluntad son el corazón de las relaciones humanas.
  • Respeto: aún cuando no se comparta un punto de vista, es conveniente que consideres las creencias y los sentimientos de los demás. Para conseguir lo que quieres siempre vas a depender de los demás, asúmelo, por lo que es importante respetar al otro y también hacerse respetar.
  • Cortesía: podría definirse como un trato cordial y amable. Facilitar el entendimiento con los demás te permite trabajar juntos en armonía y lograr resultados. En realidad la cortesía es algo que cuesta muy poco y tiene un gran valor en as relaciones humanas.

Es importante que te des cuenta y que tomes conciencia que una adecuada actitud hacia las relaciones humanas en tu vida, es decir, la disposición de ánimo que tienes frente a las cosas, personas y situaciones que nos rodean es la clave que determinará tus resultados.

El ser humano es un ser social, no puede vivir aislado porque dentro de sus necesidades está la de relacionarse con el mundo externo. Para lograr que esta convivencia sea lo más armoniosa posible, lo ideal sería aplicar los factores de carácter general señalados y revisar sus actitudes mostrando una constante disposición al cambio si es  necesario ya que la finalidad de las relaciones humanas es propiciar la buena convivencia de forma que logremos la comprensión de las demás personas. En otras palabras, se trata de destruir todo aquello que se oponga al correcto entendimiento entre las personas.

Por ultimo sabiendo que las actitudes del ser humano obedecen a  muchas causas es decir, no responden a su personalidad sino a situaciones que le afectan en ese momento. De ahí la necesidad de ponernos en el lugar del otro y adoptar una actitud de humildad y comprensión.

El Valor de la Solidaridad en Nuestro Entorno Social

El principio de solidaridad se fundamenta en la naturaleza social del hombre y en su dignidad de persona. Por ser el hombre sociable por naturaleza, su perfeccionamiento exige que procure el bien sobre el bienestar particular, por lo que dispone que cada hombre responderá por la sociedad de la cual forma parte. Por esto, la solidaridad exige que los hombres realmente busquen y encuentren la perfección de sus quehaceres sociales y que la sociedad responda por cada uno de ellos. Expresa una simetría entre la naturaleza social del hombre y su calidad de persona, entre el bien particular y el bien social. En consecuencia a lo anterior, es importante considerar que la tercera generación de los Derechos Humanos establece sus bases en el Derecho de los Pueblos y de Solidaridad, atendiendo a la necesidad del derecho a la paz, al desarrollo, al medio ambiente, y sobre todo como seres humanos a la coexistencia pacífica.

Expresa la debida reciprocidad y dependencia del individuo con la comunidad, lo que se traduce en la responsabilidad integral: cada uno ha de responder por cada uno de sus miembros. La solidaridad exige que el interés personal sea puesto al servicio del bienestar comunitario.

La solidaridad nace del ser humano y se dirige esencialmente al ser humano. La verdadera solidaridad, aquella que está llamada a impulsar los verdaderos vientos de cambio que favorezcan el desarrollo de los individuos y las naciones, está fundada principalmente en la igualdad universal que une a todos los hombres. Esta igualdad es una derivación directa e innegable de la verdadera dignidad del ser humano, que pertenece a la realidad intrínseca de la persona, sin importar su raza, edad, sexo, credo, nacionalidad o partido.

La solidaridad trasciende a todas las fronteras: políticas, religiosas, territoriales, culturales, etc. Para instalarse en el hombre, en cualquier ser humano, y hacer sentir en nuestro interior la conciencia de una “familia” al resto de la humanidad.

La solidaridad implica afecto: la fidelidad del amigo, la comprensión del maltratado, el apoyo al perseguido, la apuesta por causas impopulares o perdidas, todo eso puede no constituir propiamente un deber de justicia, pero si es un deber de solidaridad.

Un análisis del concepto del valor de la solidaridad nos ofrece los siguientes componentes esenciales:

  1. Compasión: porque la solidaridad es un sentimiento que determina u orienta el modo de ver y acercarse a la realidad humana y social, condiciona su perspectiva y horizonte. Supone ver las cosas y a los otros con los ojos del corazón, mirar de otra manera. Conlleva un sentimiento de fraternidad, de sentir la empatía por el dolor de los otros.
  2. Reconocimiento: no toda compasión genera solidaridad, sólo aquella que reconoce al otro en su dignidad de persona. La solidaridad así tiene rostro, la presencia del otro demanda una respuesta.
  3. Universalidad: “La desnudez del rostro”, la indefensión y la indigencia es toda la humanidad y simboliza la condición de pobreza de esfera intimista y privada.

La solidaridad siempre implica los siguientes puntos:

  • La solidaridad es una virtud contraria al individualismo y al egoísmo.
  • Se refleja en el servicio y busca el bien común.
  • Su finalidad es intentar o solucionar las carencias espirituales o materiales de los demás.
  • Requiere discernimiento y empatía –ponerse en el lugar del otro-

Solidaridad, porque es lo justo, porque todos vivimos en una sociedad, porque todos necesitamos de todos, porque todos estamos juntos en este barco de la civilización; porque somos seres humanos, iguales en dignidad y derechos.

Consejos para ser mas sociable

 

Tienes problemas para tener amigos o poder compartir con otras personas? Acá de dejo algunas sugerencias para que puedas hacer brillar tu personalidad

  • Simplemente se tú mismo. No tengas miedo de expresar tus opiniones. Si alguien te ofende, ignóralo. La gente celosa de ti y a la que no caigas bien serán muy pocos comparados con los que te van a querer por ser natural. Saca ventaja de tus puntos fuertes.
  • Empieza a desarrollar buenas habilidades sociales. No todos nacemos con grandes habilidades para relacionarnos socialmente, pero es posible desarrollarlas. Con el entrenamiento apropiado y buena orientación, puedes mejorar notablemente tu confianza y la impresión que otros tienen de ti.
  • Se optimista. Incluso si no tienes tu mejor día, recuerda que siempre hay algo por lo que sonreír. Si sueles tener un punto de vista positivo de las cosas, la gente querrá estar a tu lado. De todas formas, se cauto. Llega un punto en el que el optimismo desmedido puede ser fastidioso. No seas “demasiado” optimista.
  • Quiérete a ti mismo. Es difícil gustarle a alguien si no te aprecias a ti mismo. Intenta ejercitar tu autoestima. Empieza tu viaje interno y “descúbrete a ti mismo”.
  • Presta atención a tu apariencia exterior. Tu apariencia no es la clave para hacer amigos, pero ayuda mucho. Asegúrate de enviar a los que te rodean buenas señales con tu lenguaje corporal. Se único, se tú mismo.
  • Si eres reservado, empieza por hacer cosas pequeñas. Por ejemplo, cada vez que vayas a la escuela, al trabajo o a una fiesta, trata de decir hola a los demás y tener al menos una conversación cara a cara con alguien. Concéntrate en las tareas sociales más sencillas antes de pasar a las más complicadas; de esa forma, tu éxito irá motivándote a dar el siguiente paso.
  • Haz amistad con diferentes tipos de gente. Los más populares no siempre son la manzana más roja de la cesta, pero saben cómo ganarse a la gente y hacerles sentir bien. Nunca es demasiado tarde para disfrutar de la popularidad.
  • Se amable con otros. Alaga a los demás siempre que puedas, pero hazlo con sinceridad. Si eres reservado, respira hondo y arriésgate; nunca sabes qué pasará. Si eres tímido por fuera pero un poco alocado por dentro, deja que tu persona interior salga de repente. Cambia de peinado inesperadamente o da unos pasos de baile. Los demás se reirán y te encontrarán divertido. Así será más fácil que les guste estar a tu lado.
  • Encuentra personas que compartan tus intereses. Espabila, muévete y únete a los que se interesan por las mismas cosas que tú. En ese entorno, será más fácil conocer personas con la que entablar una amistad. Esto no es un requisito imprescindible para trabar una amistad; también es bueno sentirse cómodo con gente diferente, aunque no tengáis mucho en común.
  • Despliega tu sentido del humor. Para mucha gente, ser divertido consiste en llamar la atención sobre algo raro o inesperado, pero ¿qué hay de ti? Antes que nada, has de confiar en tu propio sentido del humor, lo que te hace reír a ti. Acuérdate de algún momento en que fuiste divertido y sé esa persona graciosa de nuevo.
  • No tengas miedo de hacer una broma sobre ti mismo. Esto forma parte de tener un buen sentido del humor. Observa a los monologuistas cómicos: prácticamente todo lo que hacen es reírse de cosas que hicieron o les sucedieron a ellos. Si eres capaz de reírte de ti mismo, los demás verán que tienes una buena autoestima.
  • Reconoce que cada situación es graciosa por una razón diferente. Existen muchos tipos de humor; conocer una amplia gama de posibilidades te ayudará a saber lo que resultará cómico en cada situación. Aquí tienes algunos ejemplos de distintos tipos de humor
  • Practica, practica, practica. Ser gracioso es un arte, no una ciencia. No hay ningún libro de texto que puedas leer y sacar un título. Más bien, es necesario seguir intentándolo; aprender a ser más gracioso mediante prueba y error.

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